
Perdí esa capacidad innata que tenía a los 10 años de escribir poemas. Siempre me gustó, me desahogaba así. Por alguna razón ahora me da miedo. Rechazo. Miedo al rechazo. Intentaré superarlo.
Es que lo único que se me viene a la cabeza ahora es escribir un poema. Imposible expresar cosas casi inexplicables con palabras si no es con versos.
Prueba número 1:
Son hojas que caen del árbol
¿Qué hacer con ellas?
¿Qué significará?
Son sueños que caen
Esperanzas que se rompen
Es una rama que se quiebra
Sin embargo, él siempre está ahí
Para dejar las hojas en su lugar
Devolver la fe a una vida que se marchita
De a poco
Y que vuelve a nacer
Cuando la rama que une los trozos del corazón
Es firme de nuevo
Siempre gracias a él
Hola, buen intento de poesía.
ResponderEliminarLa poesía siempre le hace bien al cuerpo.
Por eso mismo, no tengas miedo de escribirla.
No tengas miedo de escribir cualquier palabra.
Cariños.-
Me parece que cuando somos capaces de intentarlo, de hacer 'probando, probando' es cuando el miedo se hace mas difuso. Asi que, mis felicitaciones.
ResponderEliminarMe gusto un montón tu blog, seguire dandome vueltas por aquí, fue curioso encontrarme con un comentario de alguien que no conocía.
saludos :D
A mi me pasaba igual, estuve un tiempo escribiendo intentos de poesía cuando pequeña, y aveces los leo y a pesar de ser tan tristes... les encuentro algo que no hallo ahora. Debe ser por que al leer un pasado remueves recuerdos, y entiendes por qué escribiste eso... pero escribir hace bien, no se debe dejar de hacer aunque no le pilles sentido ni belleza... los sentimientos siempre tienen belleza :)
ResponderEliminarGracias por tu comentario, eso intento hacer... seguir. Cada vez que me vuelvo a sentir triste recuerdo una frase que escuché: La única cura para la paranoia es seguir, adelante...
Besitos :)